Han cambiado el mensaje o simplemente han dejado de predicar a Jesús.
Anemia espiritual.
Es necesario tomar un respiro y reflexionar acerca del uso que le estamos dando a nuestro tiempo. Nunca como hoy estamos inmersos en el activismo y parece que no es posible ya tener tiempo para realizar cualquier otra cosa.
El apóstol Pablo tenía una serie de discípulos de primera fila, podría decir que eran sus más fieles ayudantes y discípulos, ellos veían una gran inspiración en Pablo y seguían su ejemplo, sin embargo, Pablo sabia que era lo más importante para estos seguidores y no cesaba de animarlos con sus cartas, les orientaba y dirigía motivándolos a poner sus ojos aún más arriba y no en su persona. No era Pablo el ejemplo, Jesús era el modelo a seguir.
Timoteo el joven seguidor de Pablo fue el receptor de dos de esas cartas inspiradoras, en estas cartas el Maestro instruía al discípulo para realizar una obra que no era sencilla, pero que al final traería mucho fruto en la naciente iglesia cristiana. Así, en su primer carta apenas después de unas cuantas frases de saludo le introduce una gigantesca misión: "Como te rogué al partir para Macedonia que te quedaras en Efeso para que instruyeras a algunos que no enseñaran doctrinas extrañas, ni prestaran atención a mitos y genealogías interminables, lo que da lugar a discusiones inútiles en vez de hacer avanzar el plan de Dios que es por fe, así te encargo ahora." 1Tim1.
La primer carta a Timoteo es un llamado del apóstol Pablo a un joven para que los seguidores del Mesías no prestaran atención a mensajes extraños o a fábulas inventadas, ¿qué tanto podía hacer un joven para evitar que se infiltrara un mensaje adulterado en la nueva iglesia? ¿Podría tener éxito en esa misión?
Hoy es muy fácil escuchar decenas de mensajes "cristianos" a través de Internet o por la televisión por cable o satelital, la semana pasada el mundo fue bombardeado por infinidad de películas con motivo de la semana de la pasión y resurrección de Jesús, por otro lado, muchas de estas películas contaban con muy buena intención pero, con un pequeño problema, el mensaje central del evangelio estuvo muy pobremente expuesto.
Pablo sabía que enfrentaba a Timoteo con una tarea muy difícil, evitar que la gente desviara su mirada de Jesús no era sencillo, el mensaje claro del evangelio desde muy temprano fue adulterado con enseñanzas que añadían a la fe mitos y genealogías, Timoteo tendría que tomar en su mano las herramientas más efectivas si quería lograr su objetivo.
Nunca como hoy existen tantas iglesias "cristianas" en el mundo occidental, algunas de ellas se han convertido en verdaderas mega-iglesias, iglesias o congregaciones que han pasado de cientos de asistentes a miles de ellos semana tras semana. El mensaje pareciera estar muy cerca de las personas, pero ¡oh desilusión!, el mensaje central del evangelio ha quedado opacado por mitos y genealogías, como lo llama el apóstol Pablo, ha sido llevado a "una vana palabrería". El mensaje sencillo del amor de Dios ahora está envuelto en mensajes de "maestros" que han encontrado en el evangelio una rica fuente de ingresos para sus fines muy personales.
No deseo que malentiendan mi reflexión, no estoy en contra de que existan iglesias grandes o que se tengan canales o medios por Internet para publicar el mensaje de Jesús, lo que trato de llamar tu atención es que en muchos de estos lugares se ha cambiado el mensaje por un espectáculo o simplemente se ha dejado de predicar a Jesús; ya no se predica su obra y su resurrección a favor del pecador, ni la vida de santidad (apartada de pecado) que Dios demanda.
Pablo instruía a Timoteo en la necesidad de mantener su vida diaria en un enfoque "cristo céntrico", apegado a la lectura de los escritos sagrados, a la exhortación en lo que Dios demanda y a la enseñanza de las palabras claras y sencillas de un Jesús buscando el corazón del hombre.
Añadir a la escritura otros libros o costumbres, otras normas o mensajes, nos muestran rápidamente si una iglesia ha perdido o no el rumbo. Las tradiciones de los hombres y las prácticas religiosas fueron duramente expuestas y criticadas por Jesús en su caminar por el mundo. Jesús no estaba en contra de las leyes que él mismo había establecido en el Antiguo Pacto, estaba en contra de los "religiosos" que habían puesto a esas leyes, "tradiciones, ritos y formas de culto" que alejaban al hombre del mensaje de salvación.
Hoy se hace necesario nuevamente el llamado de Pablo a los hombres de Dios para regresar a la escritura. Los creyentes de la actualidad no han apartado diariamente un espacio para la lectura, la exhortación y la enseñanza del mensaje de Dios a través de la Biblia. Eso ha traído la "anemia espiritual" que sufre el pueblo semana a semana, la gente se congrega en mega-iglesias y pequeñas congregaciones pero han dejado de alimentarse diariamente para tomar solamente el bocado que les ha preparado un hombre para cada semana.
El salmista escribía: "¡Sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, y en su ley medita de día y de noche! Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera.” (Salmo 1:2-3);
Salomón lo decía así: "si la buscas como a plata, y la procuras como a tesoros escondidos, entonces entenderás el temor del SEÑOR, y descubrirás el conocimiento de Dios." (Pro 2:4-5)
No puedes conocer a Dios con solo un tiempo a la semana, estarás en peligro de caer en manos de "falsos maestros"; tu responsabilidad es grande si has decidido seguir a Jesús y sus enseñanzas, deberás invertir tiempo a solas con Él para escuchar directamente de Dios la enseñanza. No te conviertas en un seguidor de fin de semana eso te hará un "anémico espiritual".
Por otro lado te animo, cambia de nivel, existe un nivel de vida junto a Jesús que estás desaprovechando, la vida de comunión diaria te llevará a experiencias inolvidables y conocerás realmente a Dios.
Con el amor que Dios nos da, recibe hoy un fuerte abrazo. Que tengas un excelente dia.

